Solo pretendo hacerte pensar y, sí, quizás sacarte una sonrisa.

martes, 19 de marzo de 2013

No one wants to die

Lo he estado pensando, sí. Lo que la música representa. Cómo nos representa. La música que escuchamos no nos representa. Aunque como en todo, hay excepciones, claro. En muchos casos, ella solo es el reflejo de cómo nos gustaria ser, o bien del 'yo' retenido tras la posición en sociedad en la que estamos. Otras se corresponde totalmente con quién somos y nuestro estilo de vida. Y por último, puede ser que nisiquiera tenga nada que ver con cómo se supone que somos. Aún así, seas como seas, el POSTUREO que pretendes dar por la música que escuchas sobra mucho. Y sobretodo para aquellas personas que me encuentro más frecuentemente que creen que escuchar rock les da una posición "rebelde" en los esquemas de su entorno. No lo hace. :) Es un consejo.
Y todo esto esto me ha llevado a una reflexión personal. ¿Qué es la cosa que más cambias cuando comienzas a salir con alguien? Todos sufrimos pequeños cambios, no lo neguemos. Hay gente que cambia ligeramente su forma de vestir, otros sus ideales. Yo cambio mi estilo musical. ¡Es fantástico! No os lo niego, tengo un grupo fetiche que no dejaria de escuchar por nada, pero, aparte de eso, no sabría decirte qué tipo de música me gusta especialmente. De un día para otro escucho todo tipo de música; de la que me engancho por temporadas, y cuando tengo sequía de canciones, navego por spotify o hago como con los libros: me engancho de cualquier novela barata dramática y vuelta a circular. Es de tener el oído acostumbrado a lo que me pongan, ya sabeis. Pero esto queridos amigos, solo es una opinión de moi. También podeis dejar la vuestra en los comentarios, ¡me encantará leeros!
Además, os dejo a mi grupo fetiche, cómo no ;)
Besos de pepinillos <3

domingo, 25 de marzo de 2012

Sunshine for me

12.10.2005
Pasaron los días, y mutuamente se observaban, de esquina a esquina. De mirada en mirada.
-¡Tania!- los gritos se sucedían, pero su mirada no cesaba
-Tania -llegó jadeante Martina- ¡Lo he conseguido!¡Lo he conseguido!
-¿El qué?
-¡He aprobado música!
Y las dos comenzaron a dar saltos, sonriendo y agarrándose.
-Bien Marti, te lo has ganado, hoy te invito a lo que quieras
Y mientras se iban hablando, la mirada que faltaba se elevó de entre las líneas de un libro de filosofía. Y suspiró. Pero fueron los ojos los que hicieron esa tarea. Cerró el libro y se levantó, guiado por el timbre hasta su clase. Hoy laboratorio. Las vio acercandose a la misma clase. Se quedaron de pie al llegar a la puerta, mirando a la señorita Lopez reorganizando los sitios.
-¡Martina, vete con Javier a la segunda mesa!- tosió- Tú, Tania vete con...
-Migo -salió una voz del umbral de la puerta. Nuestro filósofo.
-Y usted es...
-Pablo, Pablo García. Soy el nuevo, supongo que no me conocería porque esta es mi primera clase aquí.
-Bien Pablo, sientate con Tania en la tercera mesa entonces.
Sonrisa amarga. Miradas a Martina. Pasos torpes hasta las sillas, separándolas al máximo. Una carpeta morada con una T y una M dibujadas a mano. Otra, de color verde. Varios cuadernos. Se frota el cuello; un mechón de pelo fuera de su coleta rubia y castaña.
La clase pasa lenta; los rayos a través de la ventana se disparan hasta llegar a su piel. Escribe con ojos entrecerrados. Él sale a la pizarra. Unas manos menudas se aventuran dentro de una mochila gris. Nerviosismo. Todo huele a él. Sonrisa de añoranza. Vueleve para que queden diez minutos, y a la campana del timbre, se levanta metiendo sus cosas en la mochila azul y al levantarse roza su mano, sin saber por qué y sabiendolo. Apenas se miran. Sale rápido. Un nuevo sol dentro del corazón

viernes, 2 de marzo de 2012

Simply sweetnes

28.9.2005
Parecía alarmado. Pero era su cerebro, su subconciente indicaba lo contrario, parecía placentera la aparición de aquel espectro del pasado, un café, una sonrisa, miradas de reojo, y ella estaba allí. ¿De nuevo? No recordaba que se hubiese ido... No de la maraña de sentimientos interior, eran tales los nudos que se hacían en su estómago que ella se había quedado allí, prendida, asustada pero bella ¡Oh! Bella lo era siempre. -Sonrisa- Debía actuar con cautela, sí. Jamás le había ocurrido lo que aquella vez. Crearía en esta ocasión una máscara, sí, una fuerte, y encerraría los sentimientos, las lágrimas, las sonrisas, TODO, solo para volver al pasado en su cerebro y no enseñar nada. Y era blanca la noche y lívida yacía la luna sobre nuestras cabezas, y en ese instante en el que la mar agitaba su espuma como tantas veces antes había hecho antes, se formuló una promesa y un nuevo ser fue creado.

Con amor
Little Pepinillo

viernes, 17 de febrero de 2012

My life over a tree

Prosigamos:
28-92005
Ya ha pasado un año. Más de un año. Me es extraño, pues estaba segura de que mi mente lo había olvidado, pero ha sido imposible. Y llevamos ya un par de días. Pero cómo explicarlo, sin mencionarle, sin acordarme, sin parar de darle vueltas a mi cabeza. Ya estoy en cuarto de la ESO. Ya tengo quince años; quince. Hace unos días que empezé el instituto, este curso. El primer día no lo vi, apenas tuve tiempo de separarme de mis amigas. Supongo que fue el segundo día; solo atisbé su cara. No me pareció él. Pero estaba en mis sueños, había vuelto, y estaba segura de ello. Ahora me lo encuentro en la cama, ahuecando mi almohada; acariciando mis brazos... piel de gallina. Qué incognita ésta, rotando mi cabeza, mientras sorbo un batido de chocolate. Si hasta parece que se me congela el cerebro. Si, debo de mantener la sangre fría.

Little Pepinillo