Es la vida, que entre tanto examen, estoy agobiadísima. Y qué quereis que os diga, prefiero no repetir. Es duro.Y tal. Os deseo suerte a vosotros también ;)
Nada que decir... mmm
Just wanna' say jum
Asi que os voy a dejar con una maravillosa foto. Bueno.. y unas maravillosas palabras que se me van ocurriendo.
12-2-2004
Mientras, un niño-hombre se preguntaba lo incuestionable. Y sí, digo niño-hombre porque jamás supieron cómo tratarlo. Su cabeza daba vueltas, vueltas tan rápidas como los latidos de su ahora encogido corazón. Como las vueltas de la lavadora, las mismas que te obligan a pensar rápido cuando haces algo malo, o cuando buscas una solución momentánea. Se levantó sin prisas de aquel banco, con intención de irse. Al momento, una chica apareció. Pero, oh, no, no era una chica, no, era una niña-mujer. Cuan raro le resultó encontrarse con un ser de su misma especie. Llevaba un longboard. Decidió sentarse, parecía cansada. La niña-mujer se reclinó en el banco y cerró los ojos. El niño-hombre volvió a sentarse, e, imitándola, cerró los ojos...
Jum.
12-2-2004
Y se encontraba allí, ladeada, como volcando su inexistente contenido, vaciándose sola. Necesitaba un cabo, algo a lo que atarse, como si de un barco amarrado a puerto se tratase. Y, sí, "vaciandose" parecía la definición correcta para saber cómo se sentía, no conseguía ver lo que había en su interior. Parecía inutil el esfuerzo, nisiquiera alcanzaba a darse la vuelta; pura pereza, claro. Lo único que su cansada vista llegaba a ver no era muy prometedor. La resaca azotaba su destruido cuerpo. Cuan relativa era la juventud ella. Tras unos largos segundos consiguió levantarse. El caos reinaba en aquella oscura casa. Se encontraba vestida, sucia. Sus pies se movieron lentamente, quejumbrosos por un pasillo lleno de papel higiénico y botellas de vodka. Un vómito. De nuevo más papel higiénico. Entró en el salón. Una lámpara rota. Pasó a la siguiente habitación. Abrió el armario, y de el sacó una chaqueta. Cambió su camiseta por una de tirantes. El espejo reflejaba una extraña imagen. ¿Qué ser se postraba ante tal espectáculo? Unos pantalones cortos, casi rotos y unas converse. Llegó a la cocina. Cogió un trozo de pizza tendido sobre la encimera. Bebió un sorbo de lo que parecía leche y se movió (de nuevo, un gran logro) hacia el baño. Salpicóse con agua, y se recogió el pelo en un moño. Antes de salir cogió sus llaves y su longboard. Bajó corriendo las escaleras, saludando tercamente a un madrugador vecino que se cruzó en su camino. Por suerte, encontró un metrobús en su bolsillo. Tras un rato esperando, el bus llegó. Escupía un humo negro que intoxicaba la vista. Ante ella, una pequeña niña con su madre. Sonrió (la niña, claro). No comprendía por qué aquella criatura, que parecía rodeada por amor entregaba un pedazo de lo que tenía a través de aquella inocente sonrisa. Se apeó en Gran Vía, a la mitad y dejó que la brisa azotara su cara, suavemente. Su longboard rodó unos metros antes de que ella se subiese. Comenzó a toma velocidad. Se agachó, escondiendo las manos tras la espalda. Esta vez el viento se colaba por su cuerpo con fuerza, intentando dañarla; y, lo conseguía, pues ya no sentía los dedos. Era tan normal. Era especial. Derrapó antes de que el semáforo se pusiese en rojo, evitando un accidente. Tras un no muy largo viaje buscando la velocidad, y ya en la calle Alcalá, pensó en parar. Llegó a la Cibeles, metiéndos en un parque cercano justo a su derecha. Se sentó al tiempo que suspiro inundaba su boca. Reclinó la cabeza. Ahora era el sol el que apuntaba hacia ella. Se relajó. Incluso pudo escuchar el trinar de unos pájaros. Olor a flores....
Buf, ¡noticia! acabo de toparme con lo que podría ser mi primera falda... ¿Suena muy raro?
La verdad, soy de pantalones, pero estando ante una minifalda de cuero... es extraño. Mi feminismo es un tanto mínimo, ahora que me lo planteo. Si, estoy segura, es poco.
Hablando sobre moda: ¿Qué tendrán de especial esas botas que se llevan ahora, que están rellenas y peludas? Todo el mundo las lleva. ¡Lo único que hacen es engordarte visualmente los pies! Dios, la gente es tan influenciable.... Si les digo que la moda es llevar un pepinillo en la cabeza, ¡LO HACEN!
Me saca de mis casillas. También lo hacen las pijas, y las cucarachas, y los profesores, y los ignorantes, borrachos, abuelas que te paran por la calle hablándote como si las conocieses de toda la vida, vomitar, que te peguen cada vez que pasa un coche amarillo, que te corten mal el pelo, que te griten, critiquen o INTENTEN (...) dejar mal, los susurros-risillas, las dependientas que te siguen cuando entras en una tienda, las ratas, los culturistas, la muerte, la contaminación, las peliculas-música-libros comerciales, el conejo de pascua, atracadores, los "abre facil"...
Hasta yo me quedo impresionada de lo que no me gusta... Jajaja. NO
Pero no debeis preocuparos, pequeños seres fuera de esta pantalla que estupefactos leen estas palabras, amo a la vez cosas innumerables y maravillosas.
Os dedicaré lo siguiente: Porque si me miras mal, habré conseguido lo que quería, que me desprecies. Porque me tiño de negro aunque tengo el alma multicolor. Porque sois un puñetero producto comercial que solo tiene una función, que no es capaz de hacer algo por si mismo. Porque tengo los días contados; los he contado yo misma, y me sobran un puñado. Porque os habeis creado un perfil comercial que no me deja ver vuestras caras. Porque aunque estallo a veces, amo la vida. La vida, que es como un sueño.... Porque, según dicen, somos un sueño, una ilusión de alguien dormido.... Porque te voy a dar una respuesta a cada pregunta que me hagas. Por eso soy como soy
Digamos que es mi patrón de vida. Deberá ser el vuestro, en un futuro no muy lejano conseguiré que entendais mi rollo. Me despido, ya os he dado la tabarra suficiente.
¿Sabías que Titán es el único satélite del Sistema Solar con una atmósfera considerable?
Vale, ahora sí.
Little Pepinillo :)
miércoles, 14 de diciembre de 2011
¡Hola!
Ante todo, esta primer entrada no se incluye como algo interesante [simple información, ¿vale?]
Little Pepinillo os saluda y pide perdón por adelantado sobre las faltas de ortografía. No os desvelaré el futuro contenido del blog... porque espero que os lleveis una sorpresa descubriéndolo. Creo que no me falta nada, así que me despido por hoy, pequeñas cobayitas, ¡ESTE ES EL COMIENZO!