Solo pretendo hacerte pensar y, sí, quizás sacarte una sonrisa.

lunes, 26 de enero de 2015

Rosa

Era muy alto, alto como una maldita torre e iba cubierto con su parka azul. ¿Seria el olor suave que tenía? No sé, pero quería enterrarme bajo sus brazos . Lo supe cuando le vi avanzando hacia mí.
¿Que me gustaba de él? ¿Y de todos?
¿Eran las relaciones una muleta para encontrar mi bienestar? Me gusta que esté feliz, porque, si lo comparte conmigo, yo paso a ser algo, algo que importa en un pequeño universo. El suyo.
¿Sabré distinguir cuando lo sienta?
¿Somos capaces de amar a alguien sinceramente? ¿O solo me gusta el reflejo que hay de ello en mí?
¿Y él? ¿Se imagina la sonrisa que le he dedicado como un logro que archivará con el resto? ¿Envidia mi sonrisa? ¿Será capaz de encapsular su personalidad y la mía en espacios aparte y crear una carretera que los una? ¿O se va a limitar a cerrarse en sus problemas mientras se imagina, de nuevo, mi sonrisa?
No tenía ni tengo la respuesta de esas preguntas asi que seguí abrazándole; era lo más seguro a lo que podía agarrarme.

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